En este artículo vamos a explorar qué quiso decir realmente el apóstol Pablo, integrando también otro pasaje clave de sus escritos:
“La ley ha sido nuestro ayo para llevarnos a Cristo.” (Gálatas 3:24)
Ambos textos, correctamente entendidos, no hablan de abolición, sino de propósito.
El problema que Pablo está abordando
Para entender Romanos 10:4, primero debemos ver el contexto.
En los capítulos 9 y 10 de Romanos, Pablo está explicando por qué Israel no alcanzó la justicia.
La respuesta es clara:
“Porque la buscaban no por fe, sino como por obras.” (Romanos 9:32)
El problema no era la ley en sí.
El problema era intentar usar la ley como un medio para salvarse.
La palabra clave: “fin” (telos)
En el texto original griego, la palabra traducida como “fin” es:
τέλος (telos)
Esta palabra no significa necesariamente “terminación”.
También puede significar:
-
meta
-
objetivo
-
propósito
-
culminación
Un ejemplo claro está en otro texto de Pablo:
“El fin del mandamiento es el amor.” (1 Timoteo 1:5)
Aquí “fin” no significa que el mandamiento desaparece, sino que su propósito es producir amor.
Una explicación sencilla (para entenderlo bien)
Podemos decirlo de una forma muy clara:
👉 La ley muestra lo que está mal, pero no puede salvarte.
Cristo sí puede salvarte.
Ilustración 1: el espejo
La ley es como un espejo.
-
El espejo te muestra que estás sucio
-
Pero no te puede limpiar
Cristo, en cambio, es quien limpia.
👉 La ley revela el problema
👉 Cristo es la solución
Ilustración 2: el camino
La ley es como un cartel que señala el camino.
Cristo es el destino.
El cartel es útil, pero no te lleva por sí mismo.
👉 La ley apunta hacia Cristo
👉 Cristo es el lugar al que debes llegar
Cristo como meta de la ley
Con esto en mente, podemos entender mejor Romanos 10:4.
Cuando Pablo dice que Cristo es el “fin” de la ley, está diciendo:
👉 Cristo es la meta a la que la ley te quería llevar.
La ley:
-
revela el pecado
-
muestra la necesidad de justicia
-
te hace consciente de tu condición
Pero no puede salvarte.
Cristo sí.
Gálatas 3:24: la ley como guía hacia Cristo
Este concepto se refuerza con otro texto clave del mismo apóstol Pablo:
“De manera que la ley ha sido nuestro ayo para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.” (Gálatas 3:24)
La palabra “ayo” (en griego paidagogos) se refería a una persona que guiaba a un niño hacia su maestro.
No era el maestro en sí, sino quien lo llevaba.
👉 La ley cumple esa función:
-
guía
-
conduce
-
señala
Pero el destino es Cristo.
¿Qué significa esto en términos prácticos?
Significa que:
-
la ley no es el camino de salvación
-
la ley no puede justificar
-
la ley no fue dada para salvar
Fue dada para:
👉 mostrar la necesidad de salvación
Y llevarnos a Cristo.
¿La ley entonces deja de tener valor?
No.
Pablo mismo responde esta pregunta:
“¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.” (Romanos 3:31)
Y también dice:
“La ley es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.” (Romanos 7:12)
Esto muestra que la ley sigue teniendo valor, pero en su lugar correcto.
El cambio real
Lo que cambia con Cristo no es la ley, sino el camino hacia la justicia.
Antes:
-
las personas intentaban alcanzar justicia por obras
Ahora:
-
la justicia viene por la fe en Cristo
Error común de interpretación
Un error frecuente es leer Romanos 10:4 como si dijera:
❌ “Cristo eliminó la ley”
Pero Pablo no usa una palabra que signifique abolir.
Usa telos.
👉 Meta, no eliminación.
Relación con los mandamientos
Si “fin” significara abolición total, entonces todos los mandamientos desaparecerían:
-
no matar
-
no robar
-
no adulterar
Pero el Nuevo Testamento sigue afirmando estos principios.
Por lo tanto, el sentido debe ser otro.
Aplicación al sábado
Este punto es importante en el tema del sábado.
Si la ley fue abolida completamente, entonces el sábado también lo habría sido.
Pero si la ley sigue teniendo valor como expresión del carácter de Dios, entonces el análisis debe ser más profundo.
Romanos 10:4 no es un texto que por sí solo declare la abolición de los mandamientos.
Una síntesis clara
Podemos resumir todo así:
-
La ley muestra el pecado
-
La ley no salva
-
La ley apunta a Cristo
-
Cristo salva
👉 Cristo es el destino
👉 La ley es el camino que te lleva a Él
Conclusión
Romanos 10:4 no enseña que la ley fue abolida.
En su contexto, enseña que Cristo es la meta y el cumplimiento del propósito de la ley en cuanto a la justicia.
La ley cumple una función importante: mostrar la necesidad de salvación.
Pero la salvación misma se encuentra en Cristo.
Gálatas 3:24 refuerza esta idea al mostrar que la ley actúa como un guía que conduce hacia Él.
Entender esto permite leer correctamente el mensaje de Pablo sin generar contradicciones dentro del Nuevo Testamento.
Preguntas frecuentes
¿Cristo abolió la ley?
Pablo no dice que la ley fue abolida, sino que Cristo es su cumplimiento en cuanto a la justicia.
¿Qué significa “fin” en Romanos 10:4?
La palabra griega telos puede significar meta o propósito, no necesariamente terminación.
¿Qué enseña Gálatas 3:24?
Que la ley actúa como un guía que conduce a las personas hacia Cristo para ser justificadas por la fe.
¿La ley sigue teniendo valor?
Sí. Pablo afirma que es santa, justa y buena, pero no es el medio de salvación.